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Burri

El espejo ruso

2011 fue el denominado Año de Rusia en España y de España en Rusia. Uno de los acontecimientos más señalados ha sido -de hecho, lo sigue siendo- la exposición de una selección de obras de arte de uno de los grandes museos mundiales, L’Hermitage, situado en la helada ciudad de San Petersburgo; en el Museo del Prado.

Pero quizá este preestablecido año dual ha querido coincidir con otros hechos que han unido claramente a ambos pueblos, sin necesidad de fastuosas cumbres ni costosos traslados. Hablo de la indignación de la juventud.

Como es de sobra conocido, el 15-M comenzó el mes de mayo como un movimiento fundamentalmente organizado por y para los jóvenes, para relanzar a la sociedad civil en busca de sus aspiraciones y derechos. En Rusia, por primera vez desde la disolución de la URSS, se han vivido manifestaciones significativas en este último mes. Todo viene por las elecciones legislativas de diciembre, respecto a las cuales los observadores internacionales presentes en el proceso coincidieron en la presencia de irregularidades masivas por parte del Gobierno, en manos del conocido Putin. Un ejemplo de ello son los resultados de las elecciones en el polémico territorio de Chechenia: 99,51% de participación y 99,48% de votos (noticia aquí) para el partido dominante en el Kremlin.

Obviamente, y también afortunadamente, las faltas democráticas que denuncian los indignados españoles no son del alcance de las que se dan en el país ruso. Sin embargo, existe un fuerte vínculo entre la situación de los jóvenes y la política, y no es otro que la ruptura de los tabúes. En Rusia, Putin y todo el sistema que se ha montado alrededor de su persona durante los últimos veinte años ha sido presentado a la población como algo necesario para la ruptura con el comunismo y para la mejora de las condiciones de vida. Es decir, se justificaba toda decisión, erróneas y correctas, en el alejamiento veloz del pasado soviético. Desde luego, el petróleo ha sido de gran ayuda pero ha ocasionado un efecto boomerang de libro, ya que ha ayudado a crear una clase media inexistente previamente que sí tenga posibilidad y ganas de reclamar por sus derechos políticos, como se está viendo en estas últimas semanas.

Mientras que en Rusia el pensamiento único que está en vías de deshacerse es el de que cualquier medio está justificado para aparentar alejarse de lo soviético; en España es la puesta en duda de un cúmulo de detalles presentes en la Constitución que están ahí por los miedos existentes en la Transición. Con la llegada a la escena política de una generación rusa que no vivió la perestroika y de una generación de españoles ajena a las dificultades que se vivieron en esos años, lo establecido empieza a cuestionarse, las alternativas comienzan a multiplicarse y el poder se asusta. En esto Rusia ya es otro mundo: es una isla de autoritarismo en un mundo interconectado y teme un proceso similar al de la primavera árabe. Pero en lo que pretendía incidir con todo esto en este fenómeno que vivimos, en ver como los miedos y los elementos incuestionables para generaciones anteriores se ven repentinamente cuestionadas por la entrada de la juventud al debate político.

Para que luego digan que no pintamos nada.

 

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Acerca de Burri

Estudiante de Ingeniería de Caminos para dedicarme algún día a la movilidad y planificación urbana. Mientras, involucrado en intentar contar y cambiar las cosas. El bien común, la democracia abierta y la educación crítica vencerán pronto.

Comentarios

3 comentarios en “El espejo ruso

  1. Muy buena comparación,muy bien traído el tema.He de decir que para mí,como creo que para todos estas manifestaciones en Rusia fueron una sorpresa.Nunca pensé que ese espíritu de cuestionar todo y de no callarse nada llegara de una vez por todas a Rusia,ese país tan grande(literalmente) que sin embargo está hundido en sus propios problemas que no le dejan brillar en todo su esplendor.

    Solamente disiento en el sentido de que no creo que el 15M,ni las manifestaciones que ha habido en Rusia sean solo de jóvenes,aunque probablemente por los motivos que resaltas(que no tienen la visión de que ciertas cosas hay que aguantarlas para romper con el pasado o por el pasado que han tenido)sí que sean los que más se mueven y se manifiestan.

    Publicado por andrewblasco | 8 de enero de 2012, 14:19

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