//
estás leyendo...
Burri

Convertir su oportunismo en nuestra oportunidad.

Ayer el New York Times se hacía eco del descenso del número de matriculados en las universidades británicas después de que el Gobierno del conservador David Cameron triplicara las tasas para el curso en el que estamos.

El modelo universitario es distinto al español. En Reino Unido, las universidades tienen más autonomía. De este sistema nacen las excepciones de Oxford y Cambridge (recordemos que son centros públicos), siempre presentes en los alto de los ránkings para casi todos los estudios que ofrecen. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, esta política origina fuertes desigualdades entre universidades. Las llamadas “universidades del tramo medio” han visto descender este año en más del 12% el número de alumnos, ya que ofrecen una distinción educativa mucho menor que Oxbridge y sin embargo tienen precios similares. Por si fuera poco, este grupo de centros se concentra en las zonas más deprimidas del país que necesitan de una base investigadora fuerte para crear conocimiento y riqueza: Leeds, Sheffield, Lancashire, Liverpool…

Un mapa complicado el de las universidades en Reino Unido.

Un mapa complicado el de las universidades en Reino Unido.

Reino Unido es un país fuertemente parlamentario en el que se protesta más bien poco. Las manifestaciones contra su particular tasazo fueron noticia de primera línea en los informativos de medio mundo. Dejaron la famosa imagen del coche del príncipe Carlos manchado con botes de pintura y algunos Oxlogros importantes como la declaración del parlamento de Gales en contra de la subida de tasas.

El panorama que se advierte este año allí es que unos 54.000 alumnos quedarán fuera de la universidad por motivos puramente económicos. Este nuevo caso de terrorismo austericida tiene dos objetivos, comunes a todos los países inmersos en ajustes tras el agujero que dejan las ayudas bancarias. El primero es que nos endeudemos: los bancos europeos quieren jugar a prestar a estudiantes como ya hacen los estadounidenses. Muerta la burbuja inmobiliaria en el sur de Europa, sin burbujas tecnológicas a la vista y en definitiva, sin más grupos a mano a los que poder untar de crédito para luego asegurar que han vivido por encima de sus posibilidades, sólo quedamos nosotros. No es casualidad las cada vez más fuertes relaciones entre bancos y universidad (en España es flagrante el caso del Banco Santander), la subida de tasas, la bajada de becas, el anuncio en la propia web del ministerio de este tipo de préstamos o los anuncios de bancos cada vez más enfocados a la población joven.

El segundo objetivo es el que, ingenuidades aparte, siempre ha tenido el capital: la ignorancia del pueblo llano para mantener con facilidad un sistema de clases. Se busca una universidad elitista, que se ha demostrado ineficaz (véase la universidad privada española) porque frena la innovación y la investigación para convertirse en una simple dispensadora de títulos. No hay más que ver como en cada plan de los organismos supranacionales (FMI, Banco Mundial, UE,…) se añora la falta de mano de obra barata y no cualificada que permita hacer devaluaciones competitivas al estilo China por el lado de bajar los salarios.

¿Qué tenemos que hacer los estudiantes frente a este panorama? Lo primero es la unidad hacia unos objetivos claros:

1. No somos mercancía en manos de la deuda, y por tanto, el acceso a la universidad no puede ser un nuevo negocio para la banca.

2. Hay que diferenciar claramente las becas (cuyo objetivo es eliminar las desigualdades económicas) de los premios (cuyo objetivo es reconocer y fomentar el esfuerzo). Ambas formas son necesarias, compatibles y necesitan de mucha más flexibilidad de la que tienen ahora.

3. Somos la riqueza y el conocimiento potencial de cada país. Hay que creérselo más: sin una juventud formada que investigue no se sale de la crisis, porque Europa no puede aspirar a competir por el lado de los salarios, sino por la cualificación y por los productos con valor añadido.

Sin una movilización permanente a nivel europeo las directivas comunitarias seguirán destruyendo la universidad pública de nuestros países. Tenemos que aprovechar el momento histórico que nos da el plurilingüismo e Internet, pues nunca una generación tuvo tan fácil comunicarse entre sí a nivel global. Vamos a hacerlo antes de que sea demasiado tarde.

Anuncios

Acerca de Burri

Estudiante de Ingeniería de Caminos para dedicarme algún día a la movilidad y planificación urbana. Mientras, involucrado en intentar contar y cambiar las cosas. El bien común, la democracia abierta y la educación crítica vencerán pronto.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: